El yoga cambio mi paradigma vital, porque no solo modificó mi cuerpo físico, sino, que movió la energía que necesitaba en el momento justo y a partir de ahí no lo pierdo de vista jamás, como un modo integral de hacer y estar! Gloria es calma y tiende la mano a las personas que nos acercamos a ella, acompaña en el proceso y comparte con generosidad.
